¿Es posible detener una deportación?

Cuando una persona enfrenta un proceso de deportación en Estados Unidos, la situación puede parecer desesperante. Sin embargo, existen opciones legales para detener o retrasar una deportación, dependiendo de las circunstancias del caso.


¿Qué es una orden de deportación?

Una orden de deportación es una decisión oficial de un juez de inmigración que ordena la expulsión de una persona del país. Puede emitirse en diferentes situaciones, como:

  • Ingreso ilegal al país o permanencia sin un estatus migratorio válido.
  • Violación de las condiciones de una visa o estatus migratorio.
  • Antecedentes criminales que afecten la elegibilidad para permanecer en EE.UU.

Una vez que una orden de deportación es emitida, las autoridades pueden proceder con la expulsión del país, pero hay formas de luchar contra ella.


Opciones legales para detener una deportación

Dependiendo del caso, hay varias formas de evitar o retrasar la deportación:

A. Apelaciones ante la junta de apelaciones de inmigración (BIA)

Si un juez de inmigración ha emitido una orden de deportación, puedes presentar una apelación ante la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA). Para esto:

  • Debes presentar la apelación dentro de los 30 días posteriores a la decisión del juez.
  • Durante el proceso de apelación, la deportación generalmente se detiene hasta que se tome una decisión final.

B. Ajuste de estatus

Si tienes la posibilidad de obtener una Green Card (tarjeta de residencia permanente), podrías solicitar un ajuste de estatus y evitar la deportación. Esto es posible si:

  • Estás casado(a) con un ciudadano estadounidense.
  • Tienes un familiar inmediato que puede patrocinarte.
  • Cumples con los requisitos para cambiar tu estatus migratorio.

C. Asilo o protección bajo la convención contra la tortura (CAT)

Si regresar a tu país de origen representa un peligro para tu vida, puedes solicitar asilo o protección bajo la Convención contra la Tortura (CAT). Para calificar:

  • Debes demostrar que enfrentas persecución en tu país por razones de raza, religión, nacionalidad, opinión política o pertenencia a un grupo social específico.
  • Debes presentar tu solicitud dentro del primer año de haber ingresado a EE.UU., aunque hay excepciones.

D. Cancelación de deportación

Algunas personas pueden calificar para una cancelación de deportación, lo que les permite obtener la residencia permanente si cumplen con ciertos requisitos:

  • Haber vivido en EE.UU. durante al menos 10 años.
  • Demostrar que tu deportación causaría un sufrimiento extremo a un familiar ciudadano estadounidense o residente permanente.
  • Tener buen carácter moral y no haber cometido ciertos delitos.

E. Acción Diferida (DACA) y otras protecciones especiales

Si ingresaste a EE.UU. cuando eras menor de edad, podrías calificar para DACA (Acción Diferida para los Llegados en la Infancia), lo que te protegería temporalmente de la deportación. También existen otros programas especiales para ciertos grupos, como:

  • TPS (Estatus de Protección Temporal) para personas de países afectados por conflictos o desastres naturales.
  • VAWA para víctimas de violencia doméstica que fueron abusadas por un ciudadano o residente permanente.

F. Solicitud de perdón (Waiver)

Si la razón de la deportación es haber permanecido en el país sin documentos o cometer ciertas violaciones migratorias, es posible solicitar un waiver (perdón migratorio). Esto puede aplicar si:

  • Demuestras que la deportación causaría un daño extremo a un familiar ciudadano o residente.
  • Tienes razones humanitarias para permanecer en el país.


¿Cuándo contactar a un abogado de inmigración?

Si enfrentas un proceso de deportación, lo mejor es buscar ayuda legal lo antes posible. Un abogado de inmigración puede ayudarte a:

  • Presentar una apelación o solicitar un ajuste de estatus.
  • Preparar una defensa adecuada y reunir evidencia para tu caso.
  • Presentar solicitudes de asilo, cancelación de deportación o waivers.
  • Negociar con las autoridades migratorias para detener el proceso de expulsión.